Una temporada para el recuerdo
Gure Talde ha ejecutado uno de los mejores años de su historia
Gure Talde Mahai Tenisa es uno de los clubes referentes del tenis de mesa vizcaíno. Desde su creación, hace 36 años, han pasado por la entidad infinidad de jugadores y directivos que han dado todo lo que estaba en sus manos para que, lo que en un principio surgió como un club de tiempo libre, se fuera profesionalizando poco a poco. Uno de los nombres que están relacionados con el club es el de Patricio Jorge, fundador y actual presidente de la entidad portugaluja. “Me junté con unos amigos y nuestro objetivo era dinamizar el tenis de mesa entre los grupos de ocio del barrio Repélega”, recuerda Jorge. En 1986 aún no habían llegado a Bizkaia tiendas como Decathlon en las que poder adquirir los materiales adecuados, fue por ello por lo que el dirigente decidió viajar hasta Francia para comprar una mesa en condiciones y poder sustituir la tabla de madera en la que jugaban. De esta manera se creaba el club y se lograba que hubiera “alternativas a los deportes mayoritarios en Portugalete”.
Tres décadas y media después, Gure Talde ha cuajado una de las mejores temporadas de su historia. El club comenzó el pasado septiembre con siete equipos compitiendo en ligas provinciales y uno en el ámbito nacional. Un total de ocho escuadras que suman alrededor de 30 jugadores que defienden los colores gualdinegros del club por todo el País Vasco y parte de España. “Nunca antes habíamos tenido tantos equipos compitiendo en una temporada. Afortunadamente, podemos decir que ha sido un año excepcional”, se enorgullece el presidente. Y sus motivos tiene. En Segunda División Vasca consiguió inscribir tres equipos, y uno de ellos ha logrado el ascenso a Primera. Sin embargo, Jorge no le da importancia a los resultados que se puedan llegar a cosechar en esa categoría ya que “es una liga que sirve para que los chavales se vayan iniciando y cogiendo ritmo de competición”. Para el dirigente, lo más relevante es el divertimento: “Nos interesa que los niños disfruten jugando, ya habrá tiempo para preocuparse por ganar partidos”. Echando un vistazo a la Primera División Vasca, Gure Talde contaba con dos equipos en la categoría. Estos no tienen nada que envidiar a sus compañeros de abajo: ambos han conseguido el ascenso a División de Honor Vasca.

“Hemos conseguido lo que nos propusimos a principio de temporada, pero no solo eso, nuestros equipos han sido los mejores de la categoría”
Patricio Jorge, presidente del club
Para poner el broche a la actuación de los diferentes conjuntos del club jarrillero, los dos equipos que han militado en División de Honor Vasca han cosechado una gran temporada. Ambos conjuntos finalizaron la liga en las dos primeras posiciones de la tabla clasificatoria, ganando el derecho de disputar la fase de ascenso a Segunda Nacional. Aquí los intereses del club eran diferentes, y su presidente lo plasma con claridad: “Esperábamos que estos dos equipos consiguieran el ascenso. Ambos descendieron el año pasado y nos marcamos el objetivo de que recuperasen la categoría”. Los playoffs de ascenso han sido un éxito y el propósito marcado se ha cumplido. Por una parte, el equipo Portugalete Angulo Delikatessen no jugó su semifinal debido a la incomparecencia del rival y ascendió directamente. Gaizka Herrojo, integrante de ese conjunto, hubiera preferido jugar el partido y ganar el ascenso en la mesa. “Llevábamos las semanas previas entrenando muy fuerte y cuando nos comunicaron que el rival no se iba a presentar fue una sensación agridulce”, señala. La otra escuadra jarrillera sí tuvo que disputar su encuentro por el ascenso. Gure Talde y Lautaro (Vitoria) disputaron una agónica semifinal que acabó con empate 3-3 y se decantó del lado portugalujo por diferencia de un solo set. Alain Carrasco fue el gran héroe del choque. A pesar de perder sus dos partidos, realizó una magnífica actuación ganando tres juegos ante los dos mejores jugadores del equipo alavés, lo que sirvió para obtener esa ventaja de sets en el cómputo global y así hacerse con el ascenso. “No quiero ponerme méritos porque mis compañeros también hicieron un buen trabajo y competimos en equipo, así que todos aportamos nuestro granito de arena para conseguir el ascenso”, destaca Carrasco. El objetivo del club ya estaba logrado, ambos equipos recuperaron la categoría perdida la temporada anterior. Pero los playoffs de ascenso todavía no habían acabado. Los dos conjuntos vencieron en las semifinales, por lo que debían enfrentarse en una final por el título de División de Honor Vasca. Tanto Herrojo como Carrasco coinciden en que si bien la meta estaba cumplida, querían hacerse con la copa de campeón. En un encuentro marcado por el enfrentamiento entre dos equipos del mismo club, Portugalete Angulo Delikatssen venció y se alzó con el título. Son hechos que no pueden dejar en mejor lugar a Gure Talde en el panorama vasco. “Hemos conseguido lo que nos propusimos a principio de temporada, pero no solo eso, nuestros equipos han sido los mejores de la categoría”, se enorgullece el presidente de la entidad jarrillera.

El equipo de Primera Nacional no se quedó atrás en cuanto a resultados se refiere, en una categoría estatal en la que el nombre del club se pasea por gran parte del país. Durante la fase regular, los chicos de máximo nivel de Gure Talde viajaron, entre otras comunidades, hasta las Islas Canarias para disputar un encuentro, algo que tuvo una gran repercusión en el club de la Noble Villa de Portugalete. “Para nosotros es un honor lucir estos colores por toda España. Eso significa que algo estamos haciendo bien”, señala orgulloso Imanol Martínez, uno de los tres componentes del equipo. Y no le falta una pizca de razón. Acabaron la liga en tercera posición, lo que les dio el derecho de disputar los playoffs de ascenso a División de Honor Nacional, categoría profesional. La temporada anterior también consiguieron llegar hasta este mismo punto, pero se quedaron a las puertas tras perder en el encuentro definitivo. La temporada pasada cambió el formato y se organizó en una liguilla en la que los equipos se enfrentaron por áreas geográficas. Los tres primeros pasaban a la fase de ascenso que se disputó en Les Borges Blanques. En este caso, Gure Talde venció el primer partido de esta liguilla ante Beraun Errenteria. El siguiente escollo fue Irún Leka Enea, ante el que nada pudieron hacer tras caer derrotados en el partido de ida y no poder presentarse al enfrentamiento de vuelta por falta de jugadores. “Fue una pena no ganar al Leka pero son un club muy potente y lo teníamos difícil. Aún así, hemos conseguido clasificarnos para la fase de ascenso por segundo año consecutivo”, explica Martínez. Por otra parte, las aspiraciones del club no eran otras que conseguir la permanencia en la categoría. Se ha cumplido con creces, eso es indudable, pero Jorge duda sobre si un ascenso hubiera sido viable: “Las arcas del club no pasaban por su mejor momento y competir en División de Honor supone un esfuerzo económico muy elevado”. Es la cruda realidad de los deportes minoritarios como el tenis de mesa. No mueve masas y los clubes lo tienen más complicado para encontrar patrocinadores y subsistir.
Un club de cantera
Si por algo se caracteriza Gure Talde es por competir siempre con gente de la casa. En el tenis de mesa español de más alto nivel es habitual ver que los equipos están compuestos por dos jugadores españoles y un tercero de nacionalidad extranjera, tal y como recoge el reglamento. Los portugalujos aún no han llegado al máximo nivel como para meterlos en comparaciones, pero todos los logros que consiguen son con jugadores que se formaron en el club. Gran parte de culpa de que esto suceda es de Eduardo Arenas, director deportivo y entrenador de la escuela de Gure Talde. “Estoy aquí desde que se fundó el club y es una satisfacción ver cómo los niños suben de nivel y llegan cada vez más lejos”, expresa. Actualmente hay cerca de una treintena de jóvenes en la escuela familiarizándose con el deporte y aprendiendo de los mayores. Eduardo es el artífice de que todos los niños que siguen en el club lleguen lo más lejos posible, un hecho por el que se muestra “muy orgulloso”, y espera que siga así “todo el tiempo que se pueda”. Hoy en día resulta difícil que todos los integrantes de un equipo hayan salido desde la cantera. Es el caso de los jugadores del conjunto de Primera Nacional. Los tres descubrieron el tenis de mesa en Gure Talde y pasaron por las manos de Eduardo antes de convertirse en el espejo en el que mirarse de los más pequeños. A esto hay que sumarle que llevan dos temporadas magníficas en las que se juegan las habichuelas hasta el último momento para ascender a la segunda máxima categoría estatal. “Los de Primera Nacional son el claro ejemplo de que todo se puede conseguir. A los chavales de la escuela siempre les digo que se fijen en ellos porque hace unos años estaban en su misma situación, y si siguen sus pasos seguro que conseguirán llegar igual de lejos”, se enorgullece Arenas.
Gure Talde lleva años siendo referente en el tenis de mesa de Bizkaia gracias a su labor en la escuela de niños. A pesar de que en los últimos años el club ha notado que ha bajado el interés de los más pequeños por este deporte, se muestran optimistas en revertir la situación: “nuestra intención es ampliar la cantidad de niños que tenemos actualmente'', señala Arenas. Para ello, Gure Talde organizó en junio y julio un campus de verano dedicado para que los portugalujos más jóvenes conociesen el deporte y se animasen a probarlo. Arenas estima que pasaron alrededor de 200 niños por las instalaciones del club durante las cuatro jornadas que duró la actividad. “Con que un 2% de los pequeños decida quedarse con nosotros ya es todo un éxito”, concluye esperanzado.


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